Sentencia 675/2010 de 6 de octubre de 2010 - previene - diciembre 2010 - InfoPrevención.FM
Previene

Número 46 del boletín mensual infoPrevencion.FM Diciembre 2010

INFORMACIÓN JURÍDICA   

Sentencia 675/2010 de 6 de octubre de 2010

Lex Nova
 

ANTECEDENTES DE HECHO:

Primero: Según consta en los autos , se presentó demanda por la empresa, contra el Instituto Nacional de la Seguridad Social, Tesorería General de la Seguridad Social y la viuda del trabajador, sobre impugnación del recargo de prestaciones, y en su día se celebró el acto de la vista, habiéndose dictado sentencia por el Juzgado de lo Social nº 6 de Zaragoza, de fecha 22 de marzo de 2010, siendo el fallo del tenor literal siguiente:
“Que estimando como estimo la demanda interpuesta por la empresa contra el INSS y la TGSS y la viuda del trabajador accidentado, debo declarar y declaro la no procedencia del recargo en las prestaciones de la seguridad social derivadas del accidente de trabajo sufrido por el trabajador con cargo a la empresa, revocando, en consecuencia , las Resoluciones del INSS de 30 de Junio y 20 de Julio de 2009, debiendo estar y pasar las codemandadas por el contenido de la presente resolución”
Segundo: En la citada sentencia y como hechos probados se declararon los del tenor literal:

“PRIMERO: El trabajador nació el 10 de Julio de 1952.
Comenzó a prestar sus servicios profesionales como trabajador por cuenta ajena para la mercantil demandante (dedicada a la actividad económica de venta de materiales de construcción) el 23 de Enero de 2008, con la categoría profesional de chófer, en virtud de la suscripción de un contrato de trabajo temporal eventual por las circunstancias de la producción a tiempo completo.
SEGUNDO: El día 24 de Enero de 2008 sobre las 18 horas (su 7º hora de trabajo), sufrió un accidente de trabajo en el que falleció por traumatismo cráneo-encefálico.
Consta el informe de Accidente Laboral confeccionado por la empresa:
TERCERO: Durante la tarde, y en la hora que no ha quedado determinada, el trabajador había llegado a la nave de la empresa sita en Camino de los Molinos nº 92 de Zaragoza, conduciendo un camión con material de construcción que quedó aparcado en el exterior de la nave, tarea para la que había sido contratado; dicho material comenzó a ser descargado y trasladado al interior de la nave en donde debía ser almacenado por el encargado (socio y administrador de la mercantil, que realizaba las funciones de encargado), el cual conducía una carretilla elevadora de 1,25 m de ancho, marca Linde A6, modelo H20D, fabricada en 1998, que dispone de marcado CE, cinturón de seguridad, pórtico de seguridad, alumbrado de trabajo y giro-faro.
La tarea de carga y descarga se realiza en la parte trasera de la nave a la cual se tiene acceso desde el interior de la nave por una puerta de 3,43 m de altura y 1,60 m de ancho.
El recorrido que debe hacer la carretilla elevadora desde el interior al exterior de la nave es un recorrido libre de obstáculos, debiéndose pasar por una rampa, que discurre pegada al lateral de la nave, de 6,25 m de longitud, y 2,60 m de ancho, sin protección lateral, con una pendiente aproximada del 16%, siendo el pavimento de material no resbaladizo.
En un momento determinado, el encargado se encontraba en el interior de la nave, al mando de la carretilla elevadora, que se encontraba sin carga; el encargado es requerido para atender a unos clientes de la empresa.
En ese momento se baja de la carretilla elevadora que deja con el motor encendido y se dirige al trabajador diciéndole que esperase y que no cogiera la carretilla que ya continuaría él después descargando la mercancía. El trabajador, desobedeciendo la orden impartida, conduce la carretilla, sin ponerse el cinturón de seguridad; inicia el descenso de la rampa marcha atrás y casi al llegar al final, realiza un giro inadecuado en el que la rueda delantera izquierda sobrepasa el desnivel de la rampa, quedando ésta fuera de la rampa y provocando el vuelco de la carretilla. El trabajador en la caída, se golpea la cabeza contra el suelo provocándose las lesiones que causan su fallecimiento.
CUARTO: Se levanta acta de infracción por la Inspección de Trabajo y Seguridad Social en la que se señala que los hechos allí recogidos constituyen infracción de lo establecido en los art 3 y 6 y Anexo I parte A, apartado 5, 1º del Real Decreto 486/1997, de 24 de Abril que establece las condiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo “por cuanto las vías de circulación de los lugares de trabajo, tanto las situadas en el exterior…rampas, y muelles de carga, deberán poder utilizarse conforme a su uso previsto, de forma fácil y con total seguridad para peatones o vehículos que circulen por ellas” y califica la infracción como GRAVE. Se propone una sanción de 10.000 euros.
El INSS dicta Resolución de la misma fecha en la que declara la existencia de responsabilidad empresarial por falta de medidas de seguridad e higiene en el trabajo en el accidente sufrido por el trabajador, declarando la procedencia de que las prestaciones de la Seguridad Social derivadas del mismo sean incrementadas con cargo exclusivo a la empresa en un 40 %.
En dicha Resolución se recoge: “Entre los agentes causales podemos destacar: I. Falta de protección del lado abierto de la rampa. II. No haber recibido el accidentado formación e información de los riesgos derivados de su puesto de trabajo. III. Manejo por parte del accidentado de este tipo de carretilla en su primer día de trabajo. IV. Pérdida de control de la carretilla por parte del accidentad, al descender marcha atrás una rampa y supuestamente realizar un giro o maniobra indebida. V. Haber dejado la carretilla estacionada por parte del encargado con la llave de contacto puesta.VI . No utilizar cinturón de seguridad dispuesto por el fabricante como medida de retención del conductor al asiento en caso de vuelco. VII . Falta de iluminación. VIII . Falta de visibilidad en la rampa, en función de la fecha y hora del aviso del centro de emergencia 112 de Aragón. IX . Trabajo en solitario según las condiciones materiales del entorno”.

FUNDAMENTOS DE DERECHO:
La empresa, interpuso demandad solicitando que se dejara sin efecto el recargo del 40 por 100 sobre las prestaciones económicas de la Seguridad Social derivadas del accidente laboral de fecha 24 de Enero de 2008. La sentencia de instancia estima la demanda y deja sin efecto el recargo prestacional a lo que recurren en suplicación la viuda del trabajador fallecido y la Administración Pública de la Seguridad Social.
La viuda del trabajador fallecido alega que la empresa infringió las normas de seguridad e higiene en el trabajo, sin que hubiera una imprudencia temeraria del trabajador, postulando que se imponga a la empresa demandante el recargo prestacional.
Tanto la Directiva marco 89/391 como la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales dictan : “que los trabajadores tienen derecho a una protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo; este derecho supone un correlativo deber del empresario de protección de los trabajadores frente a los riesgos laborales.
Se deduce que el deber de protección del empresario es incondicionado y prácticamente ilimitado. Se adoptarán las medidas de protección que fueran necesarias y esta protección se dispensa aún en los supuestos de imprudencia no temeraria del trabajador.
La doctrina jurisprudencial establece que “la deuda de seguridad no se agota con dar a los trabajadores los medios normales de protección sino que el empresario está obligado a la adecuada vigilancia del cumplimiento de sus instrucciones, para prevenir las ordinarias imprudencias profesionales, pudiendo impedir, si fuera necesario, la actividad laboral de quienes incumplan el debido uso de aquéllos”.
Además establece que “ el recargo de prestaciones a la Seguridad Social ostenta un carácter sancionador y por, ende, el precepto legal regulador de este aumento porcentual ha de ser interpretado restrictivamente, por lo que, partiendo de aquella naturaleza, se ha declarado que, como regla, es una pena o sanción que se añade a la propia prestación, previamente establecida y cuya imputación sólo es atribuibles, en forma exclusiva, a la empresa incumplidora de sus deberes en materia de seguridad e higiene en el trabajo”.
En el supuesto enjuiciado, la rampa por la que circuló la carretilla tenía 6,25 metros de largo, un desnivel de 1 metro, no tenía protección lateral y su pendiente aproximada era del 16%. A juicio de la Sala, por aplicación del anexo I del Real Decreto 486/1997, la rampa debía estar protegida por una barandilla rígida que evitara las caídas. La rampa tenía una pendiente máxima que excedía del límite legal, fijado por la citada norma en el 10%. Además la zona de la rampa carecía de iluminación artificial y el encargado se bajó de la carretilla para atender a unos clientes, dejándose las llaves de contacto puestas y la carretilla en marcha.
Con estos extremos se prueba que existió un incumplimiento empresarial de las medidas de seguridad en el trabajo y sólo se podría exonerar a la empresa de responsabilidad si se hubiera acreditado la concurrencia de una imprudencia temeraria del trabajador ya que “la imprudencia profesional o exceso de confianza en la ejecución del trabajo no tiene entidad suficiente para excluir totalmente o alterar la imputación de la infracción a la empresa, que es la que está obligada a garantizar a sus trabajadores una protección eficaz en materia de seguridad e higiene en el trabajo”.

FALLO:
Se concluye que se ha producido una concurrencia de culpas: el daño surge de las infracciones de las normas de seguridad imputables a la empresa y también de la conducta de la propia víctima que, con la intención de ayudar a descargar el camión, condujo la carretilla, desobedeciendo una orden del encargado, sin ponerse el cinturón de seguridad. Las dos conductas tienen relevancia causal, porque sin las infracciones de la empresa el accidente no hubiera tenido lugar, ya que la rampa hubiera tenido una pendiente menor y hubiera estado protegida con una barandilla lateral. Pero tampoco se habría producido el accidente si el trabajador no hubiera desobedecido la orden del encargado. A juicio de esta Sala, teniendo en cuenta las antecitadas circunstancias concurrentes, no se trata de una imprudencia temeraria del trabajador que exima de responsabilidad empresarial, sin perjuicio de su valoración al efecto de determinar el porcentaje del recargo, por lo que procede estimar en parte ambos recursos de suplicación, revocando la sentencia de instancia, estimando parte de la demanda interpuesta por la empresa, fijando el porcentaje del recargo prestacional en el mínimo legal: el 30 por 100.


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