VIAJE AL CENTRO DE LA MUTUA CON... Ismael Rahmuni

Entrevista

 

Seguir aprendiendo después de haber aprendido ya mucho. Así podríamos definir el día a día de los médicos, ya que su formación es, necesariamente, continua. Ese puente hacia un aprendizaje más especializado comienza con su examen MIR, en el que escogen especialidad. Al Hospital Fraternidad-Muprespa Habana, cada año llega un nuevo MIR que se incorpora a la plantilla de traumatología. Hoy hablamos con uno de ellos, el residente de cuarto año Ismael Rahmuni, un médico que combina la pasión por la medicina con los valores adquiridos durante sus muchos años como deportista de élite

 

Para quien desconozca cuál es el proceso de formación de un médico ¿en qué consiste concretamente ser un MIR?

El MIR es un médico interno residente, aquel médico que, una vez finalizada la carrera de medicina y cirugía, decide realizar una especialidad; para ello hay que realizar el examen MIR y con el resultado de este, optar a elegir una especialidad en un determinado hospital, si su nota y posición en el examen se lo permiten.

 

¿Cuál es el principal aprendizaje que se adquiere en este tiempo?

Se podría decir que se reaprende la medicina que conocíamos previamente, ya que poco tiene que ver lo que se trae de la carrera con la vida real, y muchos menos con la traumatología y cirugía ortopédica.

El aprendizaje que se hace en la universidad es muy teórico, con mucha clasificación, lo cual en la practica diaria no es tan importante, y mucho menos si te dedicas a otra especialidad.

¿Cómo se organiza vuestra actividad desde que empezáis a especializaros?

La residencia de traumatología y cirugía ortopédica está dividida en cinco años. En ese tiempo pasamos por muchas secciones de la propia especialidad, pero también de otras. Por ejemplo, el primer año nuestra función se desarrolla principalmente en el Hospital General Universitario Gregorio Marañón, donde pasamos por los servicios de cirugía vascular, cirugía plástica, radiología así como anestesia y reanimación, sin olvidarnos de la urgencia de traumatología, donde desarrollamos gran parte de nuestra formación y actividad laboral. Aparte de estas especialidades, tenemos varios meses de formación en patología tumoral musculoesquelética que también hacemos en el Gregorio Marañón, y de traumatología pediátrica, la cual realizamos en el Hospital Niño Jesús. El resto ya lo realizamos por completo en nuestro hospital, por las distintas secciones que forman nuestro servicio: mano y muñeca, hombro y codo, miembro inferior y la unidad de raquis. Para ordenar esto un poco tenemos un calendario de rotaciones que establece cuanto tiempo pasamos en cada sección.

 

¿Por qué te decantaste por la cirugía ortopédica y traumatología, y por qué en el Hospital Fraternidad-Muprespa Habana?

La especialidad… muy simple, es una de las especialidades más resolutivas que hay, aparte de incluir una parte médica, pero sobre todo quirúrgica, y ser muy completa. En general, creo que la gente no es consciente de la amplitud y complejidad de la especialidad, que abarca no solo nuestros famosos ‘martillazos’ por los que se nos conoce, sino también muchísimos tipos de técnicas quirúrgicas, por ejemplo la microcirugía en la mano o la columna, entre otras, la artroscopia, la cirugía endoscópica o las versiones que mas pueden impresionar de la cirugía abierta y multinivel. Y todo esto, en todo el aparato musculoesquelético, que precisamente pequeño no es.

El hospital yo ya lo conocía de antes y me habían hablado muy bien de él, aunque el actual, que abrió sus puertas en 2019, poco tiene que ver con la anterior versión que yo conocía, sobre todo en cuanto a innovación, sostenibilidad y a nivel de desarrollo tecnológico. No te das cuenta de esto hasta que lo comparas con otros hospitales, pero la verdad es que nos facilita mucho el trabajo. El Hospital Fraternidad-Muprespa Habana es un hospital distinto a los habituales del Sistema Nacional de Salud. Tanto el paciente como la patología son distintos también a lo que se ve en otros hospitales, donde es más frecuente ver patología degenerativa.

 

Además del trabajo diario, ver pacientes, intervenir, aplicar tratamientos, interpretar pruebas diagnósticas ¿en qué más consiste el trabajo de un MIR? Por ejemplo, ¿participáis también en congresos médicos y cursos?

Nuestra actividad es sobre todo asistencial, desde la atención al paciente en la urgencia al quirófano, con una parte de estudio muy importante, dentro y fuera del hospital. Los congresos y cursos también forman parte de este estudio, tanto para los residentes como para los ya especialistas. Es una de las formas de estar lo mas actualizado posible, y de compartir con el resto de especialistas lo más novedoso, o conocer detalles que se realizan en otros centros y pueden resultar de utilidad. En el servicio intentamos participar aportando comunicaciones tanto en territoriales, como nacionales e internacionales, aparte de los congresos específicos de cada sociedad.

 

¿Cómo consideras que ha sido la evolución de tu conocimiento sobre la traumatología y la cirugía ortopédica en este tiempo? es decir, ¿cómo se combina el aprendizaje teórico con el práctico?

Desde que empecé mi residencia, digamos que el conocimiento ha evolucionado día a día, no solo el teórico, ya que al principio puedes saber teoría, pero el miedo en la urgencia o los nervios en quirófano de esos primeros días no te los quita nadie, ni siquiera los libros.

 

Supongo que es en tus responsables y colegas donde encuentras la principal referencia docente y laboral para tu trabajo ¿es así?

Así es, son la referencia de lo que un día quiero llegar a ser. Estoy rodeado de un gran equipo, de los que intento empaparme todo lo posible. Al final aunque parezca que nosotros actuamos de forma individual como médicos, siempre estamos supervisados por especialistas de cada unidad, que son siempre los que tienen la palabra final.

 

¿Las decisiones sobre los pacientes también se adoptan en equipo?

Sí, y esto es algo que se desconoce desde fuera del ámbito médico. Aunque las decisiones en un primer momento puedan ser individuales, muchas de ellas se toman en equipo, poniéndose sobre la mesa la experiencia y conocimientos de todos, y eso es algo que me gusta mucho de la forma de trabajar de este hospital.

 

¿Cuáles son los principales avances en el ámbito de la traumatología y por dónde pasa el futuro de los tratamientos de esta especialidad?

Difícil pregunta, ya que creo que eso no lo sabe nadie, cada día salen nuevas tecnologías, materiales o técnicas incluso, que pueden parecer el futuro y al final quedarse en una moda temporal más. Pero puestos a mojarse, creo que la evolución de tratamientos a nivel biológico/celular marcará ciertas técnicas en los próximos años. Con esto me refiero por ejemplo a mejoras en la reparación de tejidos que puedan evitar complicaciones que a veces suceden por la propia biología. Otro ejemplo de técnicas que ya desarrollamos en nuestro hospital: las reconstrucciones capsulares superiores para las roturas masivas del manguito rotador. Otro apartado al que le veo futuro es al desarrollo de una traumatología con elementos mucho más personalizados al paciente individualmente, utilizando prótesis o placas, entre otros materiales, personalizados y con tecnología 3D por ejemplo.

 

¿Cuál ha sido la situación médica más complicada que has tenido que afrontar?

A nivel médico en general, la pandemia por el covid 19, y a nivel traumatológico, la famosa nevada de Filomena. El covid 19 para nosotros supuso cambiar los esquemas de atención médica. Como en el Hospital Fraternidad-Muprespa Habana se atendió a pacientes covid, pasamos de ser traumatólogos, o proyectos de traumatólogos, a tener que pautar bombas de sedación, entre otras muchas cosas, y eso, aunque puede parecer fácil, no lo es. Respecto a Filomena, vivimos un colapso nunca visto, sobre todo por la duración en el tiempo y el alto volumen de trabajo que llegó a los servicios de traumatología, no solo de la urgencia, sino a quirófanos, consultas, etc.

 

¿Es habitual ver pacientes que podían haber tenido lesiones menos graves si se hubieran adoptado correctamente medidas de prevención de riesgos?

Las lesiones siempre podrían haber sido menores con unas medidas de prevención distintas o mejores, aunque los accidentes son eso, y hay muchas situaciones que son muy difíciles de evitar. Otras en cambio no lo son tanto y seguramente se podrían haber evitado desde un principio, por ejemplo, casos de pacientes precipitados desde tejados en mal estado, con todas las lesiones que eso implica, y que seguramente hubieran podido evitarse.

Lo más importante en ese aspecto es ser capaces de focalizar el problema y evitar que vuelva a pasar, por eso es tan importante la prevención de riesgos.

 

Los futuros MIR están a punto de incorporarse. Elegir centro y especialidad es un punto de inflexión en la carrera profesional de un médico ¿qué consejos darías a quienes se ven en la misma situación en la que estabas tú hace cuatro años?

Que elijan la especialidad que mas les guste y se dejen llevar, cada uno con sus prioridades claramente, sea lugar o especialidad, pero sobre todo evitando influencias externas de las que luego uno se pueda arrepentir. Por lo menos si es tu decisión, es tuya.

 

Me gustaría hablar también del Ismael “no médico”, porque estamos ante un nadador profesional de élite. Cuéntanos por favor si tus años como deportista, plusmarquista nacional en varias ocasiones e integrante del equipo nacional te han marcado a la hora de elegir tu profesión y de afrontar el ingente trabajo que supone.

Todo influye, y en mi caso podríamos decir que fue un mix el terminar haciendo lo que hoy en día hago. La referencia de mis dos padres médicos también fue muy importante. El deporte da una serie de valores y capacidades que pocas cosas dan, y claro que me ha influido, y sobre todo, ayudado. Desde pequeño entrenaba muchas horas al día, no hablo de 3 ni 4, sino de bastantes más. Por suerte, al entrenar y estudiar en un centro adaptado a ello, era más o menos compatible. Aunque en las noticias del deporte se ve la parte buena y bonita, detrás hay muchísimo trabajo, dedicación y sobre todo, sufrimiento. Sin olvidar que las cosas no siempre van bien y es en esos momentos donde son más importantes los valores, actitudes y capacidades que da el deporte. Esto en España en general creo que esta poco valorado, la verdad, sin embargo en otros países como EEUU, es algo importante y que se tiene muy en cuenta.

 

Para finalizar, ¿cómo han sido estos cuatros años de experiencia como MIR en el Hospital Fraternidad-Muprespa Habana?

Muy gratificantes en todos los sentidos, la mejor decisión que tomé hace cuatro años fue elegir este hospital para hacer la residencia, tengo la suerte de trabajar con un gran equipo.