VIAJE AL CENTRO DE LA MUTUA CON... Soledad Escudero

Entrevista

 

No es demasiado habitual que en una organización con más de nueve décadas de vida se cree una delegación que se convierta en una de las principales dentro de la entidad. Es lo que pasó en 2019 en Fraternidad-Muprespa con la Delegación Madre de Dios, que toma  su nombre de la calle en la que se encuentra este centro, en el madrileño distrito de Chamartín, y que tuvo su origen en que gran parte de la actividad asistencial que se desarrollaba en su interior pasó a ser responsabilidad del Hospital Fraternidad-Muprespa Habana. Por tanto Madre de Dios pasó a ser un centro administrativo y asistencial como cualquier otro de la red de centros pero con un gran volumen de trabajo.

Cómo se acometió esta profunda reforma organizativa es lo que busca difundir esta entrevista con su máxima responsable, Soledad Escudero, una madrileña que este año alcanza su “mayoría de edad” como empleada de Fraternidad-Muprespa, a la que llegó en 2004. Su pasión es cuidar a las personas, pero no se queda ahí: está muy comprometida con el cuidado de los animales y por ello colabora y está en contacto con varias protectoras “por convencimiento y porque me sirve de distracción”, una evidente muestra de que Soledad es todo un ejemplo de compromiso y la personificación de que la “Mutua cuida de ti”, como dice el lema de la entidad este año.  

 

Soledad, eres la responsable de la supervisión y gestión de uno de los centros más grandes e importantes de toda la Mutua, en la que se ha vivido una transición de Hospital de Día a centro administrativo y sanitario de primer orden.

El proyecto de Delegación de Madre de Dios como un centro perteneciente a la Dirección Provincial de Madrid nace en abril 2019. Con la apertura del Hospital Fraternidad-Muprespa Habana, este centro que era un Hospital de Día, pasó a formar parte de la red de centros de la Dirección Territorial Madrid-Grandes Mutualistas, cuya directora es Carmen Rueda. Ella y Eva Martín, directora provincial adjunta, llevaron a cabo todo el cambio.

En esta delegación de Madre de Dios se quedó, dependiendo de la Dirección Provincial de  Madrid, la unidad de rehabilitación y la de resonancia magnética, además de acoger a todo el personal administrativo que hasta ese momento trabajaba en otras dos sedes de la capital. Los cambios supusieron proyectar nuevos puestos, como la unidad de urgencias.

 

Con todos estos cambios ya diseñados y encarrilados, ¿el centro comenzó a funcionar a pleno rendimiento?

Lamentablemente no, porque en pleno período de “rodaje”, llegó la pandemia. El esfuerzo de las directoras, de los coordinadores, de la directora administrativa… el esfuerzo de muchísima gente que formaba parte de este equipo, fue tremendo. Se hizo un gran trabajo que permitió que fuera uno de los centros que permaneció abierto, junto al de Torrejón de Ardoz, para garantizar la asistencia a los trabajadores protegidos durante el confinamiento, en que seguía habiendo accidentes de trabajo.

Aquí venían profesionales desde otras delegaciones a fin de cubrir el servicio, dando un ejemplo de colaboración y trabajo en equipo. Toda la Dirección Provincial estaba volcada en estos dos centros y también en proporcionar sanitarios tanto al Hospital Fraternidad-Muprespa Habana para atender la planta Covid, como a disposición del Sistema Público de Salud.

 

Y actualmente ¿cómo es la protección anti covid en este centro?

Mantenemos las medidas establecidas por las autoridades para centros sanitarios y sociosanitarios y no bajamos la guardia. Es un centro al que a diario acuden muchos pacientes y debemos velar por cumplir la normativa y asegurar las mejores condiciones preventivas, higiénicas y sanitarias posibles.

 

Repasemos tu trayectoria en Fraternidad-Muprespa hasta que asumes esta responsabilidad en marzo de 2021

Me incorporé a la Mutua en 2004 como administrativo de prestaciones para la misma Dirección Provincial para la que trabajo ahora, la de Madrid. Me forme durante varios años en el fascinante campo de las prestaciones. Cuando Carmen Rueda asumió la Dirección Provincial,  tuve la gran suerte de que la entidad confiara en mí para el puesto  de jefa de prestaciones de dicha dirección.

Dos años después, en 2019 asumí la dirección del centro de Móstoles. Fue un cambio importante ya que pasaba a gestionar un equipo de personas y a llevar una cartera de empresas y asesores. Aunque el trabajo es muy diferente, los conocimientos adquiridos como jefa de prestaciones fueron de gran ayuda.

Y en marzo de 2021, asumí el que es sin duda el reto más importante y exigente, la dirección de la Delegación principal de Madrid. La experiencia adquirida durante estos años, el apoyo y ayuda de las directoras, y por supuesto el convencimiento de que nuestro trabajo diario es importante para la entidad, hacen que asuma el puesto con ilusión y responsabilidad.

 

¿Con cuanto personal cuenta esta delegación?

Actualmente son 119 profesionales. Especificando un poco más, en plantilla hay  doce fisioterapeutas, además de su supervisora, 17 médicos, 24 administrativos, 26 auxiliares, dos técnicos de rayos, tres coordinadores, tres técnicos de prestaciones… Un equipo amplísimo y muy profesional con el que ofrecer el mejor servicio al mutualista.

Contamos también con cuatro médicos, cinco profesionales de enfermería, dos  administrativos y dos auxiliares de admisión que prestan servicio en el Hospital Fraternidad-Muprespa Habana, realizando una importante labor en la atención de urgencias, de control de la incapacidad temporal y la  gestión de prestaciones.

Además de esta delegación de Madre de Dios dependen también cuatro profesionales de enfermería que están físicamente en el centro de Barajas y que realizan la importante labor de gestionar procesos de enfermedad común.

 

Y este buen hacer y cantidad de trabajo se refleja en cifras

Contamos con más de 15.200 empresas mutualistas y damos cobertura a casi 186.000 trabajadores, de los cuales más de 18.000 son autónomos.

Continuando con las cifras que avalan nuestro trabajo, hemos atendido más de 600 urgencias, se han llevado a cabo más de 13.500 consultas de accidente de trabajo, unas 8.300 consultas de contingencia común y alrededor de 12.700 sesiones de rehabilitación.  

Y siguiendo con los datos, estamos muy orgullosos de las notas que nos ponen quienes pasan por nuestro centro. La nota media que nos han dado este año, en estos cinco meses, es un 9. La nota más alta se la lleva el servicio de fisioterapia, con un 9,4. En todos los parámetros evaluados, admisión, servicio médico, enfermería, fisioterapia, tiempos de espera, información recibida e instalaciones del centro, la nota ha sido mayor que la de 2021. Desde luego, intentaremos seguir en esa línea ascendente.

 

¿Cómo es el trabajo codo con codo con la dirección Territorial y la dirección Provincial de  Madrid?

Que este centro, además sea la sede de la Dirección Territorial y de la Dirección Provincial exige que su imagen e infraestructuras, tengan que cuidarse especialmente. Ahora estamos inmersas en un proyecto de “lavado de cara”.

Además tenemos que tener muy en cuenta que no estamos en un edificio cualquiera, sino en una obra del arquitecto Miguel Fisac, construido en 1969, en el que empleó por primera vez su característica técnica del encofrado con plásticos y cuerdas, el cual confiere al hormigón un aspecto mullido. Por tanto, trabajar en un centro de estas características exige máximo cuidado y respeto a una obra artística pero al mismo tiempo, una necesidad de adaptarlo a lo que requieren nuestros pacientes. En el futuro habrá que acometer otras modificaciones y mejoras, esto es siempre algo que debemos tener presente, pero a día de hoy nos hace mucha ilusión y trabajamos de la mano para seguir dando el mejor servicio a nuestros mutualistas.

 

Otro importante aspecto con respecto a esta delegación es que eres la responsable del centro de Fraternidad-Muprespa en la localidad madrileña de Collado Villalba, un centro pionero porque es el primero compartido con otro Mutua, en este caso, Asepeyo, en virtud de lo establecido cuando nació la alianza +compromiso

Efectivamente, así es. El centro de Collado Villalba, aunque lejos físicamente, es una  parte más de la delegación de Madre de Dios. El centro ya existía, era de Asepeyo, pero al no abrir por las tardes se valoró la posibilidad de que fuera otra Mutua quien pudiera utilizar estas instalaciones, algo que se encuadraba dentro del acuerdo de +compromiso, la alianza de Mutuas rubricada entre Asepeyo, Fraternidad-Muprespa y MC Mutual. Nuestra plantilla allí está formada por cuatro personas: un médico, un fisioterapeuta, una enfermera y una auxiliar de admisión. Y yo, como directora, estoy pendiente de cualquier necesidad que pueda surgir.  Tras un período para preparar todo lo necesario, en febrero de este año comenzó su actividad, con unas sinergias entre ambas mutuas que están siendo muy positivas. Confiamos plenamente en que seguirá siendo así.