Técnicos Superiores en Imagen para el Diagnóstico y Medicina Nuclear (TSID)
Un modelo de aprendizaje seguro y a medida
Las estancias se regulan mediante acuerdos oficiales con los centros docentes, adaptándose al curso, duración y competencias de cada alumno. El estudiante se integra de forma progresiva en las tareas asistenciales, actuando siempre según su nivel y acompañado por profesionales experimentados.
Una formación práctica, progresiva y segura
El modelo de aprendizaje destaca por ser práctico, escalado y plenamente seguro. Su meta principal es dotar al alumno de una visión global sobre la coordinación hospitalaria, reforzando tanto su habilidad técnica como el manejo responsable de la tecnología. Todo ello se complementa con una sólida formación en valores indispensables para una atención de calidad, tales como el trabajo multidisciplinar, la comunicación asertiva, el respeto a la confidencialidad, la prevención de riesgos y la seguridad del paciente.
El alumnado de este ciclo de Grado Superior realiza prácticas en el área de Diagnóstico por Imagen. Las rotaciones comprenden radiología convencional, tomografía computarizada (TAC), resonancia magnética (RM) y quirófano.
La estancia permite conocer el circuito del paciente, la preparación de las exploraciones, la calidad de imagen, la protección radiológica y el trabajo coordinado con el equipo asistencial, dentro de las competencias autorizadas para el estudiante.
Un plan de tutorización supervisado
La experiencia formativa comienza con una sesión de acogida impartida por los supervisores de enfermería, asegurando que el alumno conozca las normas de seguridad del hospital. Durante la estancia, profesionales de referencia acompañan al estudiante en el día a día y coordinan su evolución con el tutor académico. A medida que avanza el periodo formativo, el alumno gana autonomía de forma gradual y adaptada a su nivel del curso y objetivos.