Avance datos accidentes laborales 2025 con descenso de la siniestralidad laboral
El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSST) ha presentado recientemente los datos de avance de accidentes laborales del ejercicio anterior, aportados por la Subdirección General de Estadística y Análisis Sociolaboral, y en ellos se recoge que durante 2025 tuvieron lugar 10.476 accidentes de trabajo menos durante la jornada laboral que el año anterior, lo que supone una disminución del 1,9% .
A nivel de fallecimientos se produjeron 584, que son 62 menos que en 2024, lo que representa un descenso del 9,6% en términos absolutos. Además, los accidentes graves cayeron también un 1,7%.
El indicador que relaciona el número de accidentes con la población trabajadora afiliada, también arroja resultados positivos, así el índice de incidencia total de accidentes en jornada disminuyó un 4,0 %, mientras que el de los accidentes mortales se redujo un 11,6 %. Por el contrario, el número de accidentes in itinere aumentó en 2.562 (un 2,9%), lo que evidencia la necesidad de reforzar las estrategias preventivas en los desplazamientos de ida o vuelta al trabajo.
En términos absolutos el número de accidentes mortales disminuyó en todos los sectores de actividad excepto en construcción que con 29 fallecidos mas aumentó en un 21,5%. Este análisis sectorial pone de manifiesto una importante caída del índice de incidencia de accidentes en jornada en todas las actividades económicas, en particular, sectores como la hostelería registraron las mejores cifras, con un descenso del 7,1 %, mientras que actividades agrarias, de industria, servicios o administrativas presentaron reducciones más moderadas.
En relación con la forma en que se produjeron los accidentes mortales en jornada, se observa un incremento de los golpes como resultado de una caída de las personas trabajadoras (3,2%). El resto de las formas o contactos que dieron lugar a los fallecimientos experimentaron descensos: los infartos, derrames cerebrales y otras causas estrictamente naturales disminuyeron un 5,6 %; los ahogamientos en un líquido, un 16,7 %; los aplastamientos y amputaciones descendieron un 17,2 %; los accidentes de tráfico se redujeron un 24%; y los choques o golpes contra un objeto en movimiento un 52,2%.