Prevención y protección: "Vuelca las crifras"
El INSST pone en marcha la campaña: "Prevención y protección: vuelca las cifras" de la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, integrada por representantes de la Administración General del Estado, las comunidades autónomas y las organizaciones empresariales y sindicales más representativas. Esta iniciativa está orientada a reforzar la cultura preventiva en el sector agrario y reducir el número y la gravedad de los accidentes relacionados con vuelcos de tractor.
Entre 2016 y 2025 fallecieron 579 personas por vuelcos de tractores sin estructura de protección para vuelco y, en lo que va de año, han perdido la vida 27 personas más. Estos datos reflejan la necesidad de seguir concienciando sobre el riesgo de vuelco de tractor y de promover medidas de prevención y protección eficaces que reduzcan la frecuencia y gravedad de estos accidentes.
Además, de acuerdo con el último censo del parque de tractores elaborado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, se estima que todavía existen en torno a 300.000 tractores antiguos sin ROPS, junto con un número relevante de vehículos que, aun disponiendo de dicha estructura, no incorporan cinturón de seguridad. A ello se suma el hecho de que muchas personas propietarias desconocen que existen soluciones disponibles para mejorar la seguridad de determinados modelos o ayudas para renovar los equipos.
Por otro lado, el sector agrario presenta características específicas que condicionan la adopción de medidas preventivas. De las más de 850.000 personas que trabajan en la agricultura, cerca del 70 % tiene más de 55 años y únicamente el 8 % es menor de 40 años, según el Censo Agrario de 2020.
Ante esta realidad, la campaña del INSST sitúa en el centro un mensaje preventivo especialmente relevante: el 99 % de las muertes por vuelco de tractor se podrían evitar utilizando un tractor equipado con estructura de protección para vuelco y llevando abrochado el cinturón de seguridad, una medida sencilla que puede marcar la diferencia entre un accidente y una pérdida irreparable.