Trabajos con exposición oculta al amianto
Aunque su uso está prohibido desde hace años, el amianto sigue suponiendo un riesgo real para la salud en entornos laborales, especialmente en edificios e instalaciones antiguas. La exposición es invisible y sus efectos pueden aparecer décadas después.
Desde Fraternidad-Muprespa, Mutua Colaboradora con la Seguridad Social, se insiste en la necesidad de identificar este riesgo, aplicar medidas preventivas adecuadas y actuar con rapidez ante cualquier posible exposición para proteger la salud de las personas trabajadoras.
¿Qué es el amianto?
El amianto es un mineral de fibras microscópicas que fue muy utilizado en la construcción y la industria. Cuando los materiales que lo contienen se deterioran o se manipulan, las fibras pueden liberarse al aire y ser inhaladas, sin que exista un nivel seguro de exposición.
La inhalación de amianto puede provocar enfermedades graves como asbestosis, cáncer de pulmón o mesotelioma, con períodos de latencia de entre 20 y 40 años. El riesgo persiste en materiales de construcción antiguos y en componentes mecánicos e industriales fabricados antes de su prohibición.
Prevención y protección: clave para reducir el riesgo
La normativa prohíbe su manipulación sin autorización y exige el uso de métodos de trabajo seguros, empresas inscritas en el RERA y equipos de protección individual. Ante una posible exposición, es fundamental comunicarlo de inmediato, solicitar vigilancia de la salud y garantizar una gestión segura de los residuos.
Identificar el riesgo y actuar a tiempo es la mejor forma de cuidar la salud hoy y prevenir enfermedades en el futuro.
