INFORMACIÓN TÉCNICA

Guía para la prevención de la exposición laboral al radón

Fuente: www.istas.net

La vinculación entre la exposición a altas concentraciones de radón y la incidencia de cáncer de pulmón se conoce desde hace mucho tiempo. De hecho, la relación entre exposición a radón y cáncer de pulmón se observó por primera vez en mineros del uranio, cuyas exposiciones podían llegar a ser altísimas.

Posteriormente se comprobó que el riesgo también está asociado a concentraciones de radón inferiores a las halladas en la minería. Aunque evidentemente se trate de algo antiguo, hace relativamente poco que se está incidiendo en un problema que puede afectar a viviendas y locales de trabajo.

La exposición a altas concentraciones de gas radón en espacios interiores constituye un riesgo importante para la salud respecto al cual se sigue acumulando evidencia científica muy preocupante. Por ello, numerosos organismos internacionales coinciden en que la exposición prolongada a niveles elevados de radón acarrea un grave riesgo para la salud y reconocen la asociación causal entre exposición a radón y cáncer de pulmón. Es por ello que han recomendado a los Estados que adopten normativa respecto a este contaminante.

En España, la normativa vigente obliga a eliminar o controlar las exposiciones a cancerígenos en los lugares de trabajo. Sin embargo, el radón sigue estando desatendido en la prevención de muchas empresas. Hay que tener en cuenta que, además de las exposiciones laborales, pueden existir exposiciones a niveles altos de radón en los domicilios y en las zonas de servicios.

Siendo un riesgo laboral, las delegadas y los delegados de prevención tienen un papel importante en el impulso a la acción preventiva contra este agente cancerígeno. En esta guía, elaborada por ISTAS-CCOO se presenta, en primer lugar, una introducción con información sobre el radón, su origen y sus efectos en la salud.

Seguidamente se presenta el marco normativo español para la actividad preventiva. Por último se aportan indicaciones sobre la valoración de su presencia, medidas de mitigación y protección de la salud, y para la actuación de las delegadas y los delegados de prevención.