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SEGURIDAD VIAL

Medidas para la protección de los motoristas

Fuente: www.revista.dgt.es

  • Guantes obligatorios o una bonificación de dos puntos en el permiso por la realización de cursos de conducción segura, son algunas de las medidas

Los motoristas son uno de los usuarios más vulnerables de la vía. Junto a ciclistas y peatones, suponen el 46% de los fallecidos en accidente de tráfico. Según Pere Navarro, director general de Tráfico, “mientras los autobuses, los coches, las bicicletas y los peatones tienen sus espacios delimitados, la motocicleta tiene que buscarlo, quitándoselo a los demás”.

Asegura, además, que son las grandes olvidadas en la planificación de movilidad de las ciudades. Y ello a pesar de las ventajas que ofrecen. Una de las más importantes es que acortan el tiempo de desplazamiento entre un 50-70%.

También contribuyen a reducir los atascos y ahorran emisiones a la atmósfera (un 50% menos de CO2 que otros vehículos). “Si sustituyésemos el 10% de los vehículos motorizados por motos, en España se reducirían en un 46% estas emisiones”, apunta José María Riaño, secretario general de Anesdor (Asociación Nacional de Empresas del Sector de las Dos Ruedas).

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(Pinche en la imagen para acceder a la infografía) 

Otra de sus ventajas es la gran variedad de modelos: desde escúteres urbanos y motos eléctricas hasta las de gran cilindrada, con soluciones para ir al trabajo en moto (como equipamiento adaptado para verano e invierno, espacio de almacenamiento y carga, etc).

Con solo el permiso B y una antigüedad de tres años, se pueden conducir ciclomotores o motos de hasta 125 cc. También hay que destacar su menor coste de mantenimiento o menor consumo de combustible y una mayor eficiencia: los nuevos escúteres de 125 cc logran consumos de 2 litros/100 kilómetros.

Desventajas 

Su mayor desventaja es su inseguridad, Montserrat Pérez, consejera técnica del Consejo Superior de Tráfico de la DGT, explica que el riesgo que tiene un motorista de morir es 17 veces superior al conductor de un turismo. Entre 2014 (año en el que murieron 287 motoristas, mínimo histórico) y 2017 (con 408 fallecidos), “los fallecidos en motocicleta han aumentado un 25%, más que ningún otro modo de desplazamiento”.

En lo que llevamos de año han muerto ya 99, veinte más que en el mismo período del año pasado. Además, el mercado de las dos ruedas no para de crecer: en mayo lo hizo a un ritmo del 5%, con 17.600 ventas para un total anual de 68.964, un 12,5% más.

Razones suficientes para que la DGT se planteara trabajar en encontrar soluciones. Fruto de este trabajo ha sido un Plan de medidas aprobado en el seno del grupo de trabajo GT-52, “Motocicletas y Seguridad Vial”, del Consejo Superior de Tráfico y que ha contado con el consenso de todos los sectores implicados: asociaciones de motoristas, fabricantes, Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, ayuntamientos, etc.

Entre las primeras medidas se ha asegurado la continuidad de este trabajo cooperativo a nivel local, a través de subcomisiones provinciales de Educación Vial y, a nivel nacional, con la creación de la Delegación de la Moto.

Formación adecuada

En este Plan tienen una especial importancia las medidas destinadas a mejorar la capacitación y habilidad de los motoristas. Así, se exigirá formación teórica presencial para garantizar unos conocimientos mínimos en la obtención del permiso.

Además, en el examen práctico, los alumnos deberán acudir con el equipo de protección adecuado: casco homologado, guantes, chaqueta, pantalones y botas. Y aquellos que realicen un curso de conducción segura serán bonificados con dos puntos en el permiso. También se impulsará la formación voluntaria, tanto para los conductores de permiso B como para profesionales, ante el auge del comercio electrónico, o aquellos que opten por este modo para desplazarse al trabajo.

 

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