ERGONOMÍA

Trabajadores Sanos, Empresas Prósperas

Fuente: www.osha.europa.eu 

Continuamos con nuestras noticias relacionadas con la campaña 2020-2022 perteneciente a la Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el trabajo (EU-OSHA) titulada Trabajos Saludables: relajemos las cargas. En este caso, explicamos someramente aquí una guía que nos ha encantado, por su sencillez y claridad cuyo nombre ya es atrayente: "Trabajadores sanos, empresas prósperas - Guía práctica para el bienestar en el trabajo".

La guía está pensada para empresarios pero también sería útil que todos los trabajadores la leyeran, fundamentalmente trata de ayudar a las pequeñas y medianas empresas a crear un ambiente saludable a través de un método de cinco pasos que podrán ayudarles a atajar los riesgos psicosociales y los trastornos musculoesqueléticos, ambos relacionados entre sí, de modo que atajando uno podemos mejorar el otro.

La guía nos propone 5 pasos para crear un buen ambiente de trabajo:

5 pasos para un ambiente saludable

  1. Preparación: decidir quién liderará el proyecto, con qué recursos contamos, cuándo y cómo informaremos a los trabajadores y cuándo tendrá lugar las acciones previstas.
  2. Evaluación de riesgos: identificaremos los riesgos psicosociales y tme, priorizamos.
  3. Realizamos un plan de acción: determinaremos qué acciones vamos a llevar a cabo para eliminar los riesgos detectados.
  4. Llevamos a cabo el plan: realizamos las acciones previstas y las monitorizamos para ver su avance.
  5. Revisamos: vemos si hemos logrado los objetivos planificados, revisamos el ciclo completo para afinar y comenzamos de nuevo.

Deberemos tener claro los siguientes principios, muy en línea con Vision Zero:

principales principios

Como vemos, estos principios básicos pueden servirnos para TME, psicosociales o para la vida en general. No podemos hacer evaluaciones de riesgos genéricas, necesitamos realizar evaluaciones de riesgos que reflejen lo que ocurre particularmente en nuestra empresa, con todas nuestras particularidades, esas que nos hacen únicos, sino tendremos una evaluación de riesgos que podremos usar para sujetar una puerta pero para nada útil. Evitemos esa documentalitis inservible. El siguiente principio es que debemos involucrar a los trabajadores, son ellos los que saben más de los riesgos de su puesto de trabajo, no debemos tener miedo a preguntarles, de ese modo, se sentirán parte importante de la empresa, pondremos a las personas en el centro, como valor estratégico. Y por último, pero no menos importante, sin la ayuda e involucración de los directivos y mandos, no llegaremos a buen puerto, son ellos la cabeza tractora, los que deberán liderar y no desfallecer para que el ciclo sea completado y los riesgos eliminados, de este modo conseguiremos un lugar de trabajo saludable y lo que es más importante, una empresa próspera.

La guía nos da herramientas prácticas para evaluar los TME involucrando a la vez a los trabajadores, una de ellas es hacer un Mapa de los TME, herramienta que ya explicamos en una infografía y en una noticia, otra de ellas se llama safari fotográfico. Este safari trata de que todos los trabajadores hagan una foto de algo que ellos perciban como un riesgo que puede provocar TME o bien de algún elemento cuya manipulación piensen que va a generar un TME, se les da un tiempo corto, 2 semanas para hacer las fotos. Pasado este tiempo, el líder del proyecto, organiza las fotos por tipo y se pegan en una pared, es entonces cuando comenzamos el diálogo en grupos de 10 personas máximo, tratando de averiguar qué riesgos representan cada foto y cómo podemos solucionarlos. 

Una vez evaluados los riesgos e implantado las medidas, es hora de evaluar si hemos alcanzado los objetivos propuestos. En la guía también encontramos ejemplos de las preguntas que necesitamos hacernos a nosotros mismos como líderes para saber si debemos redefinir los objetivos e implantar nuevas medidas, algunas de ellas son las siguientes:

  • ¿Qué puedes hacer de forma diferente en cada paso del proceso para que éste funcione mejor?
  • ¿Qué ha ido bien y qué podemos mejorar?
  • Como responsable de la empresa, ¿has liderado el proceso de la mejor manera posible?
  • ¿Cómo podemos hacer que los efectos positivos duren?

Son preguntas que siempre deberíamos hacernos, no sólo para atajar TME, sino que podemos extrapolar a una gestión de procesos eficaz en general.

En Fraternidad-Muprespa, siempre estamos dispuestos a facilitar herramientas que nuestras empresas asociadas pueden utilizar, como esta guía que os presentamos en esta noticia, o bien, nuestras estupendas guías de buenas prácticas, elaboradas en colaboración con Prevencontrol, todas ellas material indispensable si queremos tener una empresa próspera y saludable.