Francisco Padilla: el vínculo que une a los Graduados Sociales de Melilla con Fraternidad-Muprespa
Los Graduados Sociales de Melilla cuentan desde el pasado mes de enero con un nuevo referente en el ámbito laboral y jurídico: Francisco Padilla ha estrenado el año como delegado en la ciudad del Colegio Oficial de Graduados Sociales de Málaga y Melilla.
Licenciado en Derecho desde el 2012 y graduado social en ejercicio desde 1986, acumula a sus espaldas 40 años de colegiación, siendo una figura muy respetada tanto por su trayectoria como graduado social como por su larga experiencia en Fraternidad-Muprespa, donde desempeña su labor como técnico de prestaciones y ha defendido durante años los intereses de la Mutua ante el Juzgado de lo Social.
Ese doble perfil le otorga una visión especialmente completa del tejido laboral melillense. Su nombramiento llega en un momento de mayor visibilidad de la profesión del graduado social. Su objetivo: cumplir este cometido con responsabilidad, ilusión y un profundo sentido de servicio público.
A continuación, te ofrecemos la charla mantenida con él.
¿Qué ha significado para usted jurar el cargo como delegado de Melilla del Colegio Oficial de Graduados Sociales de Málaga y Melilla?
Jurar un cargo supone una responsabilidad en cualquier faceta de la vida. En mi caso es una recompensa a mi trayectoria profesional que ha sido avalada por el conjunto de los colegios de Melilla.
¿Qué le motivó a asumir esta responsabilidad en este momento de su trayectoria?
La necesidad de dar a conocer nuestra profesión que, a pesar de ser unos de los pilares básicos de esta sociedad, pues de nosotros dependen empresas y trabajadores, es desconocida socialmente. Se desconocen tanto nuestras funciones como la labor que realizamos tan importante para el funcionamiento del Estado.
¿Cómo describiría el papel actual del Graduado Social en un entorno laboral en constante transformación?
El graduado social es un profesional que debe de estar al día en todo el movimiento legislativo y jurisprudencial. La legislación en materia de seguridad social sufre multitud de cambios, a veces, difíciles de digerir, pero si nos vamos a la esfera judicial los Juzgados de lo Social realizan interpretaciones de normas jurídicas cada día, lo que hace muy difícil en muchos casos dar una explicación razonable a quien busca de nuestro asesoramiento.
¿Qué valores considera imprescindibles para ejercer como Graduado Social con excelencia y vocación de servicio?
El valor primordial del graduado social ha de ser el de la honradez en el ejercicio de su profesión. Se debe actuar en la defensa de los intereses tanto de trabajadores como de empresarios, asumiendo la responsabilidad de actuar con espíritu conciliador, de modo que todas las partes que intervienen en las relaciones laborales nos vean como personas capaces de resolver contiendas sin la necesidad de acudir a estamentos judiciales que ocasionan en la mayoría de los casos perjuicios a todas las partes.
Su experiencia en Fraternidad-Muprespa le ha permitido estar muy cerca de empresas, profesionales y trabajadores. ¿Cómo cree que esta perspectiva enriquecerá su labor como delegado?
Solo puedo calificar mi experiencia en Fraternidad-Muprespa como muy enriquecedora, dado que el estar cerca de las empresas y de los trabajadores me ha dado conocimientos que sin duda me servirán para esta nueva labor como delegado, para seguir día a día dando lo mejor de mi experiencia profesional.