Esteban Maté analiza en Oviedo las claves del absentismo y su impacto en la empresa
Fraternidad-Muprespa estuvo presente el pasado martes en una jornada organizada por la Cámara de Comercio de Oviedo en colaboración con Labyfis/Afianza. Esteban Mate, subdirector General de Gestión de la Mutua, participó en el encuentro “Una mirada 360º al absentismo desde la óptica empresarial” con la ponencia "La gestión y control de la Incapacidad Temporal por parte de la Mutua".
En su exposición Mate ofreció una visión integral sobre los factores que explican el crecimiento del absentismo y las herramientas disponibles para reducirlo. Su exposición se articuló en tres bloques: factores que influyen, qué hace la mutua y qué puede hacer la empresa.
En el plano socioeconómico, mostró cómo la prevalencia del absentismo evoluciona en paralelo al PIB per cápita, con un incremento sostenido desde 2013. También destacó el impacto de los turnos de trabajo, (los nocturnos concentran mayores tasas), y el efecto de los tiempos de espera sanitarios, superiores a los cien días algunos años recientes, elementos ambos que condicionan la duración de las bajas. El envejecimiento poblacional y el aumento de patologías crónicas a partir de los 50 años, completan este escenario.
En el ámbito empresarial, las patologías más frecuentes incluyen trastornos de ansiedad, con duraciones medias de las bajas superiores a 160 días, alteraciones musculoesqueléticas y problemas cervicales. A ello se suman factores organizativos como la carga excesiva, expectativas no cumplidas o dificultades de conciliación.
En el plano personal, las revisiones clínicas de la mutua reflejan que la mayor incidencia en las bajas tiene su origen en situaciones de ámbito personal, como duelos, rupturas sentimentales o problemas familiares.
Mate detalló el papel de Fraternidad-Muprespa en la gestión de la incapacidad temporal, que se apoya en actos de control y seguimiento, exámenes médicos y propuestas de alta orientadas a reducir la duración de los procesos, que se sitúa en una media de 60 días.
“Nosotros vemos en consulta al 60% de los trabajadores que terminan teniendo IT en los siete días siguientes al comienzo de la baja y tratamos de actuar en aquellos casos en que tienen una patología osteomuscular o una patología mental leve”, afirmó.
El bloque final se centró en las acciones que pueden emprender las organizaciones, desde campañas de salud dirigidas hasta medidas de apoyo emocional y de flexibilización horaria. En relación al impacto económico del absentismo, aseguró que una empresa de 100 trabajadores con un 5,5% de absentismo, afronta un coste anual de 90.000 euros, y hasta 800.000 euros para una con 1.000 empleados en plantilla.
La presentación concluyó con gráficas que muestran cómo desde el año 2012 ha ido progresando el porcentaje de convenios que han ido complementando la contingencia común, así el porcentaje de convenios que han introducido clausulas salariales sobre absentismo.
En la jornada también intervinieron Andrés Menéndez, director general de Staffing de Randstad España, que analizó el fuerte impacto del absentismo a nivel nacional y en el Principado de Asturias, aportando ejemplos de buenas prácticas implantadas en empresas para su control y reducción; Ignacio Dugnol, responsable de Asesoría Jurídica de Labyfis-Afianza, que expuso la perspectiva legal del absentismo, profundizando en los riesgos jurídicos asociados y en las herramientas para evitar el fraude en la IT; y Luis Iglesias, director del Área de Absentismo de Quirón Prevención, que presentó diversas estrategias empresariales para reducir el impacto del absentismo, destacando la necesidad de contar con protocolos estructurados.