El Tribunal Supremo ha dictado una sentencia en la que condena a una empresa a indemnizar a uno de sus empleados en concepto de daño moral como consecuencia de un despido nulo.
El trabajador ocupaba el puesto de jefe de ventas en la agencia de viajes demandada, en el año 2018 se le abrió un expediente disciplinario alegando una disminución continuada y voluntaria en su rendimiento normal de trabajo, poco tiempo después la empresa procedió al despido disciplinario del trabajador